2. Los preeliminares

 

2. LOS PRELIMINARES

2. 1 El grupo:

Podríamos resumir la idea en “tú solx no puedes, con amigxs sí”. Es decir, lograr un grupo de personas adecuado a la acción que pretendemos llevar a cabo es la base de todo el proceso. Debemos tener en cuenta algunos factores. En primer lugar, el número, ya que según la casa que vayamos a okupar requeriremos una cantidad u otra. Para un piso, o una casa discreta, quizá puedas hacerlo hasta solx, aunque es más que recomendable que cuentes con un grupo de apoyo para permanencias, curro, por si viene la policía… En cualquier caso, cuantos más seáis mejor, sobre todo en los primeros momentos de tensión con la policía y la propiedad, en los que el factor número juega muy a vuestro favor.

Otro factor del grupo es la situación legal de lxs componentes, en cuanto a papeles en el caso de inmigrantes, o a condenas judiciales de algunxs de lxs compañerxs (ver apartado legal). Si el grupo tiene personas en esta situación es conveniente que haya otrxs compis que puedan dar la cara por ellxs, dado que su situación es mucho más peligrosa que la del resto.

En cualquier caso, recomendamos discreción a la hora de hablar sobre el sitio en que estáis pensando, así como de vuestro grupo y vuestro plan, ya sabemos que las paredes oyen…

2. 2 El paseillo:

Cuando tengamos claro qué queremos, nos tocará ir de paseo, tener los ojos bien abiertos, y buscar las casas que se adapten a nuestras necesidades. Si sois un grupo suficiente, podéis dividiros por las zonas que acordéis para dar batidas, cuanto más exhaustivas mejor. Seguramente podáis consultarles a colegas que conozcan la zona, y os puedan orientar. Cuantas más opciones tengáis mejor, seleccionando por último las dos o tres direcciones que más os gusten. Algunas pistas que os pueden servir para saber si una casa está abandonada son el polvo y basura en el interior, tapias, suciedad en las ventanas, cartas acumuladas sin recoger, luces apagadas a todas horas… No obstante, para estar más segurxs, es aconsejable marcar la puerta con alguna señal discreta, para no alertar a la propiedad de que su inmueble está siendo controlado. Una pegatina de cerrajería de las miles que hay en nuestros portales se puede pegar entre la hoja y el marco de la puerta. Si la vamos controlando periódicamente podemos saber cuándo ha sido abierta la puerta al ver la pegatina rota. Meter un papel de publicidad entre la hoja y el marco también puede servir.

Si detectáis que entra alguien de vez en cuando, no os preocupéis, debéis aseguraros bien de que hace esa persona ahí y quién es, no obstante a menudo en las casas abandonadas entran personas sin que el edificio deje por ello de estar abandonado. Lo más importante es saber si alguien vive allí, en cuyo caso podéis descartar esa opción porque estaríamos ante un allanamiento de morada, o si hay una obra en marcha en él, lo que también sería motivo para descartar la idea.

El estado del inmueble es un factor importante ya que, existiendo miles de viviendas vacías, no hay porque elegir una ruina que pueda ser peligrosa, necesite un trabajo y dinero abrumadores, e incluso pueda conducir a un desalojo cautelar para garantizar la integridad física de lxs habitantes. De hecho, existen edificios de nueva construcción, completamente acabados o casi, abandonados por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, dispuestos a ser okupados como podrían serlo otros más viejos.

2. 3 Recoger información, cuanta más mejor:

Una vez elegidos unos pocos edificios o casas, debemos recabar datos que nos permitan valorar si se adaptan a lo que buscamos. En internet encontramos herramientas de gran utilidad para esta fase del proceso: www.goolzoom.com, es una página donde encontraremos información catastral, es decir m2, distribución general del espacio sin muchos detalles, más googlemaps. Introducimos en la barra del buscador por ejemplo “Calle Teodoro Fuentetaja 89, Madrid”, y nos llevará al mapa catastral de la zona, pinchamos sobre el inmueble, y se abrirá una ventana con el número de referencia catastral, volvemos a pinchar y nos aparecerá la nota del catastro de la casa.

Registro de la Propiedad, en el metro Torre Arias, calle Alcalá 540. Horario de L-V de 9h a 14h y de 15h a 17h, y sábados de 9h a 14h. En la ventanilla preguntamos por los registros de las direcciones que queramos, y en ellos podemos pedir una nota simple (3,50 € aprox.) Son datos públicos, no hay ningún problema, pero quizás tengas que dar tus datos y explicar los motivos (puedes decir que eres estudiante de arquitectura, que quieres alquilar o cualquier otra excusa). En la nota encontraremos información sobre el propietario, así como otros datos de interés como cargas fiscales, embargos, etcétera.

www.axesor.es, www.einforma.com, son páginas donde encontrar información financiera, dirección y otros datos gratuitos sobre las empresas propietarias del edificio.
Delegación de Urbanismo del Ayuntamiento, se puede pedir un informe urbanístico con el grado de protección del edificio, licencias de obra y demolición, o calificación del terreno. Os puede servir para saber si hay algún plan de reforma o derribo inminente que pueda hacer que os larguen rápidamente alegando que tienen un proyecto en marcha. Puede que tengan concedida una licencia pero por problemas  varios les haya caducado.

En una vieja casa del centro de Madrid, la propietaria y lxs okupas lograron llegar a un acuerdo pese a la amenaza de muerte que en principio lanzó aquella: la propietaria denunciaría para cubrirse las espaldas a nivel legal frente a lo que pudiera pasar dentro del edificio, y de ese modo no hacerse responsable; además, la denuncia le serviría como excusa frente a las multas que el Ayuntamiento le imponía por el estado de abandono del edificio. La simbiosis se completaba con el interés en que los okupas se quedasen hasta que la empresaria tuviera dinero y perspectiva de negocio para iniciar un nuevo proyecto, lo que con la crisis del ladrillo parece lejano…

2. 4 El Barrio.

Es un factor importante para tener apoyo y estar más tranquilxs. Los barrios con más concentración de gente afín nos pueden ofrecer más apoyo para todo el proceso, aunque también existen experiencias de okupaciones en barrios bien, en los que conviene pasar más desapercibido. Los barrios viejos suelen sufrir más el proceso de especulación y presión inmobiliaria, por lo que existen más posibilidades de encontrar edificios abandonados. También se puede optar por edificios de nueva construcción o reformados y vacíos desde hace mucho, sin que por ello signifique que puedas durar menos que en otro más viejo. Es aconsejable no buscar casas demasiado aisladas del resto siendo un grupo reducido de gente, ya que ante presiones de policía o matones os podéis encontrar más desprotegidxs. Para un grupo pequeño se puede barajar la opción de okupar uno o varios pisos dentro de un edificio con inquilinos legales.

En un barrio obrero de Madrid se encuentra un edificio en el que conviven vecinxs mayores, de alquiler, junto a grupos de jóvenes que han okupado varios pisos vacíos. Lo que en un principio parece una mezcla explosiva es en realidad un ejemplo de resistencia conjunta, cada uno desde su perspectiva, contra el empuje de la especulación y el mobbing inmobiliario que pretende echar a lxs anciaxs  inquilinxs.