3. El “meollo” del asunto..

 

3. EL MEOLLO DEL ASUNTO

En este apartado daremos algunos consejos dirigidos a okupaciones de grandes edificios que se realizarán con un numero elevado de personas, así como para centros sociales. Para okupaciones más pequeñas, de una o dos personas, muchas de las precauciones que siguen no serán necesarias.

3.1 Plan de entrada

Es importante elaborar un plan lo más completo posible. Vamos a correr un cierto peligro, por lo que cuanto más claro esté todo, menos posibilidades habrá de cometer algún error. El momento de entrar es el más peligroso del proceso, ya que los cargos y la defensa en el juicio pueden traernos complicaciones si nos pillan in fraganti. (ver apartado legal). Como si de una obra de teatro se tratara, es conveniente repasar mentalmente y en común todos los pasos y supuestos en los que nos podemos encontrar para saber como reaccionar ante el mayor número de supuestos, aunque claro está, la okupación no es una ciencia exacta y siempre pueden surgir imprevistos —de hecho, lo más probable es que las cosas no salgan como habéis planeado—. Definid bien qué persona se encargará de cada cosa, y resolved todas las dudas antes de dar por bueno el plan. Un pequeño poso de incertidumbre y de locura siempre nos quedará, es normal.

3.2 Pipeos

Como muchos ya sabréis, se denomina “pipeos” a los trabajos de vigilancia y observación en los alrededores del inmueble que se pretende okupar. Es aconsejable imprimir un plano de la zona (googlemaps puede servir), en el que se indique el sentido de la circulación del tráfico, para escoger las esquinas donde se situarán las parejas o individuos de vigilancia ante coches de madera, sospechosos de ser secretas, etcétera. Todos los puntos deberán avisar inmediatamente al grupo de entrada para parar la operación hasta que pase el peligro. En ciertos casos puede ser interesante bloquear el tráfico durante unos minutos para cubrir al grupo de entrada.

En cierto caso, un coche averiado con el capó abierto sirvió como tapón para el tráfico y para entretener a los barrenderos, figuras solitarias que suelen estar por las noches recorriendo las calles y pueden aparecer en el peor momento. Mientras nos aportaban sus conocimientos de mecánica imaginativa, tres compis aprovechaban para trepar por una escalera hasta un segundo piso.

Una despedida de soltera es otro modo de cortar una calle durante algunos minutos, sobre todo si es una zona de bares. Si se es amable y divertidx, nos daremos cuenta de que los taxistas no son tan malos. De nuevo, mientras el teatro de la okupación está en marcha, otrxs se cuelan por la ventana del primero…

3.3 Cerradura.

Un rato antes de entrar, con todo el operativo preparado, debemos inutilizar las cerraduras con soldadura en frío, o con un palillo y Superglue, por ejemplo, para que el propietario no pueda acceder con su llave.

Unxs compañerxs, en su primera vez, no contaron con esta precaución y se llevaron un buen susto. Algún vecinx avisó a la policía y ésta se presentó, hasta aquí nada raro. Pero nadie imaginaba que el propietario del edificio vivía en el barrio, que se presentaría allí de madrugada y con su propia llave abriera la puerta sin problema para que entraran las fuerzas del orden y sacaran a to’ kiski.

Comprobar el tipo de puerta y cerradura que tiene para comprar una que se pueda instalar como alternativa a la que tiene, puesto que es muy conveniente que tengamos nuestra propia llave para entrar y salir. Como precaución deberíamos apuntalar la entrada una vez hayamos entrado por si la madera se pone bruta, para lo cual aconsejamos dejar un puntal en los alrededores para poder meterlo cuando abramos la puerta. Si no podemos introducirlo, coged todo lo que encontréis dentro para bloquear la puerta. Es muy importante que no abráis la puerta a la madera bajo ningún concepto, si pueden entrar y lo ven claro, tienen medios suficientes para hacerlo. Desde dentro, muchas cerraduras tipo FAC se pueden desatornillar y sacar para poder instalar el nuestro —en puertas de madera. En otros casos no es posible, ya que hay que abrir la puerta y por el costado desatornillar y desmontar, son las típicas de portal.

En una okupación del centro de Madrid, la entrada fue bien hasta el momento de llegar a la puerta principal. En ese momento se dieron cuenta de que era imposible desmontar la cerradura para abrirla, por lo que estaban encerradxs. Suerte que al día siguiente el tipo que guardaba allí sus contenedores les ofreció su llave mientras les decía:“os estábamos esperando…”.

Menos suerte tuvieron otrxs compis. Seis horitas para reventar la cerradura desde dentro sin poder salir…

La cerradura se puede reventar desde dentro —o desde fuera para entrar—  con un taladro y una broca fina de cobalto para metal de entre 2 y 4 milímetros, atravesando todos los pernos, que son los pequeños pistones que se alinean con los dientes de la llave y permiten girarla. Es un proceso bastante ruidoso, y no demasiado fácil. Conviene haber ensayado previamente para no tener problemas. Después, con unos golpecitos haremos caer todos los pernos, y con un destornillador y algo para hacer palanca lo haremos girar como si fuera una llave. Es recomendable hacerlo por la mañana, ya que el ruido en la noche alertará a algún vecinx. Otra opción es apalancar la puerta, con el consiguiente ruido y riesgo de cargarnos la que también va a ser nuestra protección.
Cuanto antes normalicéis la entrada y salida de la casa, antes os sentiréis segurxs en el espacio. Unas cadenas y candados para cerrar por dentro en los primeros momentos o días son una buena opción. Pensad en alternativas y opciones para poder cerrar la puerta nada más entrar, en el sistema de apertura y cierre, para normalizar la situación, y llevad con vosotrxs todo lo necesario.

3. 4 Material.

Todo lo que se pueda meter desde el principio será de gran utilidad, pero llegado el caso, y si la situación lo permite, se puede intentar introducir con una cuerda y una mochila por la ventana. Es importante que todo el material “sensible”, es decir, sospechoso de haber sido utilizado para okupar (escalera, palanca, cizalla, taladro, etc.) desaparezca lo antes posible para evitar que lo encuentre la policía.

Una noche de invierno, tras dos intentos fallidos de abrir las ventanas del primer y segundo piso de un edificio abandonado, el grupo se batió en retirada, escalera de 5 metros incluida. De repente, dos policías secretas les pararon a 20 pasos del lugar de los hechos y lxs de las mochilas con el material sensible salieron corriendo descaradamente. Las preguntas más inocentes, junto a las respuestas más ingeniosas, permitieron a los de las mochilas escapar. Los maderos comentaron que con esas pintas y esa escalera tenían pinta de okupas.

Una propuesta de lo que debería llevar una mochila para entrar sería: destornilladores, martillo, cortafríos, frontales, cerradura (FAC), alicates, tornillos de roscachapa, comida, agua, ropa de abrigo si es necesaria, saco de dormir, tampones o compresas, móvil cargado, y DNI. Puede que pasemos dentro bastantes horas antes de que podamos salir o que puedan entrar cosas del exterior.

Además, es conveniente —si creéis que os puede hacer falta— tener, ya sea dentro o en los alrededores, un taladro autónomo con las baterías cargadas, cadena con candado, un/os puntal/es, palanca, cizalla y escalera. Estas herramientas son más cantosas además de peligrosas de cara a un posible juicio, por lo que debemos tener cuidado.